Luis Bocaz

Mi amistad con Poli.

Poli nació en hogar de intelectuales. Su padre escritor, su madre una notable fotógrafa. Nuestro pacto amistoso, sellado en el viejo Instituto Pedagógico de Macul, fue precedido por mi conocimiento de su padre Luis Enrique Délano en revistas de los años 20. Esas páginas a fuer de caracol marino, refugiaban ecos de un grupo de escritores jóvenes de fines de esa fértil década. Para no desmentir la época, su creatividad fue bautizada imaginismo, y trataba del Mar en una clave afín al título posterior de Valparaíso, puerto de nostalgia de Salvador Reyes. Tal inclinación por el mar que Poli había heredado de su padre y mi adolescencia cultivaba con fervor identitario de mi puerto natal San Antonio, fue una constante de nuestra amistad. Explica el acceso a la intimidad de Poli en un escenario de cuádruple dimensión: chalet paterno, cercano a la plaza Simón Bolívar; casa en Cartagena de arquitectura onda capricho – marino, hogar matrimonial en Santiago y departamento final en Avenida Lyon..

Los días de visita divisaba su rostro en el ventanal de su escritorio. Inolvidable deferencia: puerta abierta a una atmósfera de Tango, tributo a una afición compartida desde demasiados, demasiados años… Preferencias variadas. Obras, autores e intérpretes, revueltos en tenaz adhesión afectiva. Le gustaban Los despojos, yo había canonizado Sur de Manzi y Troilo. Coincidíamos, en nuestra admiración por Edmundo Rivero. Y, por supuesto, sobre el clasicismo del maestro Osvaldo Pugliese. Canturreábamos versos de Yuyo Verde. Recordábamos con cariño, el leve ceceo de nuestro poeta Rolando Cárdenas cuando en rueda de amigos cantaba Clavel del aire….

Hablábamos poco de literatura, pero tenía acceso a sus textos en elaboración y, de vez en cuando, me invitaba a participar en su Taller de narrativa. Y acerca de la sociedad, jamás discrepamos sobre la urgencia de suprimir las fallas estructurales que la Pandemia dejaría al desnudo, con útil crueldad, después de tu despedida definitiva, Poli..

En fin, tendría tanto que hablar sobre ti, compañero…Algo de lo que no fui capaz de decir el día de tus funerales. En fin, por ejemplo, perdón…

Algo como una deuda…

Luis Bocaz
Luis Bocaz
Luis Bocaz