David Petreman

Poli Délano

David A. Petreman

En 1995 Poli me preguntó –¿Cómo está Coloane? Él sabía que yo iba a menudo a ver a Francisco. Le dije que estaba bastante bien, pero que era casi un preso en su propio departamento. Le pregunté a Poli –¿Cómo podemos sacarlo de la casa? Y comenzamos a pensar en un plan clandestino. En algún momento Poli me sugirió que yo fuera a visitarlo para decirle que él tenía un libro de su padre que quería regalar a Francisco. Entonces, una noche de luna llena, llegué en un taxi al departamento en Miraflores muy cerca del Parque Forestal y Francisco y yo nos dirigimos directamente a la casa de Poli. Francisco estaba muy animado y feliz. Poli había invitado a varias personas que estaban en el living, y comenzamos a conversar. Poli, siempre generoso y bondadoso, abrió una gran botella de vodka. Luego empezamos a tomar y nos divertimos durante horas, todo gracias al benévolo Poli, gran amigo de tanta gente.